Pon el agua tibia en un recipiente, añade la sal y el aceite, y vierte poco a poco la harina mientras mezclas con la mano hasta formar una masa húmeda y compacta.
Amasa durante 2 minutos, hasta que no queden grumos secos. Tapa la masa y déjala reposar 5 minutos para que la harina absorba el agua.
Divide la masa en 8 porciones iguales, forma bolas y aplánalas entre dos plásticos hasta obtener discos de 3 a 4 mm de grosor. Alisa los bordes con los dedos húmedos.
Calienta una sartén o plancha a fuego medio y úntala con una capa muy fina de aceite. Cocina las arepas durante 4 o 5 minutos por cada lado, hasta que aparezcan manchas doradas y el centro se sienta firme.
Retira las arepas y déjalas reposar 1 minuto sobre una rejilla o un plato antes de servirlas calientes.