Mezcla el agua tibia con la sal. Añade la harina poco a poco y remueve con la mano hasta integrarla. Incorpora el aceite y amasa durante 2 minutos, hasta obtener una masa suave, uniforme y no pegajosa.
Cubre la masa y déjala reposar durante 5 minutos. Vuelve a amasarla brevemente; si se siente seca o presenta grietas, incorpora el agua reservada de a una cucharada hasta que quede maleable.
Divide la masa en 8 porciones. Forma bolas y aplástalas entre dos trozos de plástico hasta obtener discos de 2 a 3 milímetros de grosor y unos 12 centímetros de diámetro. Empareja los bordes con los dedos para cerrar cualquier grieta.
Calienta una sartén o plancha a fuego medio y úntala con una capa muy fina de aceite. Cocina las arepas por tandas durante 3 a 4 minutos por el primer lado y 2 a 3 minutos por el segundo, hasta que estén flexibles, ligeramente doradas y se despeguen con facilidad.
Pasa las arepas a un plato y mantenlas cubiertas con un paño limpio mientras terminas la cocción. Sírvelas calientes con los acompañamientos elegidos.