Mezcla los 180 ml de cerveza, el jugo de naranja agria, el ajo, la cebolla larga, el aceite, la sal, el comino, el orégano, la pimienta, el color y el laurel. Haz cortes superficiales en la parte más gruesa del cerdo, báñalo con el adobo y frótalo para cubrirlo. Tapa y refrigera entre 8 y 12 horas.
Retira el cerdo del refrigerador 30 minutos antes de cocinarlo y precalienta el horno a 180 °C. Coloca la pieza en una bandeja honda junto con el adobo y el agua. Reserva los 60 ml restantes de cerveza para añadirlos durante la cocción si el fondo se reduce demasiado.
Cubre la bandeja con papel aluminio, sin dejar espacios abiertos, y hornea durante 1 hora y 45 minutos. A mitad de la cocción, baña la carne con los jugos y comprueba que el fondo conserve líquido; si está seco, agrega parte de la cerveza reservada.
Retira el papel aluminio, sube la temperatura a 220 °C y continúa horneando entre 20 y 30 minutos, bañando una vez con los jugos, hasta que la superficie esté dorada y el centro alcance entre 75 y 80 °C. La carne debe ofrecer poca resistencia al pincharla.
Pasa el cerdo a una tabla, cúbrelo sin apretar con el papel aluminio y déjalo reposar 20 minutos. Retira el laurel, cuela o desengrasa los jugos si lo deseas y corta la carne en tajadas gruesas para servirla con la salsa de la bandeja.