Calienta la mantequilla con 10 ml de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade dos dientes de ajo finamente picados y cocina alrededor de 30 segundos, hasta que estén fragantes sin tomar color. Incorpora el pan y dóralo por varios lados durante 4 a 5 minutos. Retira los crotones cuando estén crujientes por fuera y resérvalos.
Calienta los 20 ml de aceite restantes en la misma sartén. Agrega los dos dientes de ajo restantes picados y el pimiento, y cocina a fuego medio entre 6 y 8 minutos, hasta que el pimiento esté flexible y el ajo huela fragante. Retira la sartén del fuego y deja que la mezcla baje de temperatura durante 2 minutos.
Mezcla el pimiento y el ajo tibios con la mayonesa y la pimienta. Prueba una pequeña cantidad antes de añadir sal, porque el bacalao y la mayonesa pueden aportar suficiente sazón.
Precalienta el horno a 180 °C. Seca los lomos de bacalao con papel absorbente y colócalos en una fuente de 20 x 30 cm ligeramente engrasada. Distribuye la cobertura sobre cada pieza en una capa uniforme y fina.
Hornea el bacalao durante 12 a 15 minutos, según el grosor, hasta que se separe en lascas al tocarlo con un tenedor. Cambia al gratinador a 220 °C durante 1 o 2 minutos, vigilando hasta que la mayonesa tenga bordes dorados. No prolongues el horneado después de que el centro esté opaco, porque el pescado puede secarse.
Deja reposar el bacalao durante 5 minutos. Sírvelo con los crotones de ajo alrededor o por encima justo antes de llevarlo a la mesa para conservar el contraste crujiente.