Engrasa ligeramente un recipiente amplio y reserva. En una olla de fondo grueso coloca la leche condensada, los 100 g de coco rallado y la mantequilla.
Cocina a fuego medio-bajo, removiendo constantemente con una espátula, hasta que la mezcla esté brillante, se reúna en una masa y se despegue del fondo al pasar la espátula, durante unos 10 a 12 minutos.
Pasa la mezcla al recipiente engrasado, alísala y cúbrela con papel film en contacto. Deja enfriar 30 minutos a temperatura ambiente y refrigera otros 30 minutos, hasta que esté firme y manejable.
Engrasa apenas las manos, toma porciones de unos 18 a 20 g y forma bolitas lisas. Pasa cada una por el coco rallado reservado y colócala en una cápsula de papel.
Decora cada beijinho con un clavo de olor, si lo deseas. Sirve frío o después de 15 minutos a temperatura ambiente para que la textura sea más tierna.