Retira con cuidado las hojas y resérvalas. Quita las hebras, lava los granos y corta el maíz de la tusa con un cuchillo.
Procesa el maíz en tandas hasta obtener una masa gruesa y húmeda, con algunos trozos pequeños de grano. Pásala a un recipiente y agrega la mantequilla derretida, el azúcar y la sal.
Remueve hasta integrar y deja reposar la masa durante 10 minutos. Debe quedar espesa, húmeda y capaz de sostenerse sobre una hoja sin escurrirse.
Coloca aproximadamente 150 g de masa en el centro de una hoja de mazorca. Dobla los lados hacia el centro y luego pliega los extremos para formar un paquete alargado. Ata con una tira fina de hoja o acomoda el doblez debajo para que no se abra.
Pon una rejilla o unas hojas sobrantes en el fondo de una olla grande y agrega agua sin que llegue a tocarlas. Acomoda los bollos de pie o ligeramente inclinados, tapa bien la olla y cocina al vapor durante 60 a 70 minutos. Revisa el nivel de agua y añade más agua caliente si hace falta.
Retira un bollo y comprueba que la masa esté firme y se despegue de la hoja. Apaga el fuego, deja reposar todos los bollos durante 10 minutos y sírvelos tibios.