Pela la yuca, lávala y retira la fibra dura del centro. Rállala por el lado fino del rallador hasta obtener una masa uniforme.
Coloca la yuca rallada en un colador o sobre una tela limpia y déjala escurrir durante 10 minutos. Presiónala suavemente para retirar el exceso de líquido, sin dejarla completamente seca.
Pasa la yuca a un recipiente, añade la sal y mezcla hasta distribuirla de manera uniforme. La masa debe mantenerse húmeda y poder compactarse al presionarla con la mano.
Limpia las hojas de plátano y pásalas brevemente por una llama baja o por agua caliente, solo hasta que se vuelvan flexibles. Sécalas y corta diez piezas de aproximadamente 30 x 25 cm.
Divide la masa en diez porciones iguales de unos 140 g. Coloca cada porción en el centro de una hoja, dale forma de cilindro corto y envuélvela doblando los extremos hacia el centro. Ata cada paquete con pita de cocina, sin apretarlo demasiado.
Pon agua en una vaporera sin que llegue a tocar la rejilla y llévala a hervor. Acomoda los bollos sin amontonarlos, tapa y cocina durante 55 a 60 minutos, manteniendo el hervor suave.
Retira un bollo, déjalo reposar 5 minutos y ábrelo con cuidado. Debe estar firme, completamente cocido y sin una franja húmeda o translúcida en el centro. Si aún está crudo, vuelve a tapar la vaporera y cocina 10 minutos más.