Precalienta el horno a 200 °C. Seca la cachama con papel de cocina y haz tres cortes diagonales superficiales en cada lado, sin llegar a cortar la espina.
Mezcla el ajo, el jugo de limón, el aceite, el comino, la pimienta y la sal. Frota el adobo por toda la superficie y dentro de la cavidad del pescado. Déjalo reposar 10 minutos mientras se calienta el horno.
Coloca dentro de la cachama la cebolla, el tomate picado y las ramitas de cilantro. Usa una pequeña parte del aceite reservado para untar la bandeja, distribuye allí las rodajas de tomate y pon el pescado encima.
Hornea sin cubrir durante 35 a 45 minutos y rocíalo una vez con los jugos de la bandeja. La cachama está lista cuando la piel se ve dorada y la carne de la zona más gruesa se separa con facilidad de la espina, sin partes translúcidas.
Retira la bandeja del horno y deja reposar el pescado durante 5 minutos. Sirve con los jugos de cocción y gajos de limón, retirando la espina central y revisando las espinas pequeñas antes de repartir las porciones.