Pon la costilla en una olla grande con el agua, la cebolla larga entera, el ajo, los tallos del cilantro, el comino, la sal y la pimienta. Lleva a hervor y retira con una cuchara la espuma que suba a la superficie.
Baja el fuego, tapa parcialmente la olla y cocina durante 50 a 55 minutos, hasta que la carne empiece a ablandarse. Mantén un hervor suave, con burbujas pequeñas, para conservar el caldo limpio.
Agrega la papa y la cebolla larga picada. Cocina durante 18 a 22 minutos, hasta que el tenedor atraviese la papa con facilidad, pero sus bordes todavía conserven la forma y la costilla esté tierna.
Prueba y corrige la sal. Retira la cebolla entera y los tallos de cilantro. Si quieres un caldo más ligero, elimina con una cuchara la grasa que haya subido a la superficie.
Reparte la costilla y la papa en platos hondos, vierte el caldo muy caliente y termina con las hojas de cilantro reservadas. Sirve con los gajos de limón y el ají aparte.