Coloca el maíz en un recipiente, cúbrelo con abundante agua y déjalo reposar entre 8 y 12 horas. Al día siguiente, escúrrelo y enjuágalo.
Pon el maíz en una olla grande con los 2,5 litros de agua. Cocina a fuego medio hasta que los granos estén tiernos y se puedan morder sin dureza, aproximadamente entre 90 y 105 minutos. Retira la espuma que suba a la superficie y conserva el líquido de cocción.
Añade la panela, la canela, los clavos y la sal. Cocina durante 10 minutos más, removiendo hasta que la panela se disuelva. Apaga el fuego y retira la canela y los clavos.
Deja reposar el maíz cocido en su líquido hasta que esté tibio o frío. No agregues el lulo mientras la preparación esté caliente, porque perdería parte de su sabor fresco y su acidez.
Agrega la pulpa de lulo y los cubos de piña. Mezcla con suavidad para distribuir las frutas sin deshacer por completo los granos de maíz.
Prueba el champús y ajusta el dulzor con un poco más de panela o la consistencia con agua fría. Refrigera al menos 30 minutos y sírvelo bien frío, con porciones de maíz y piña en cada vaso.