Enjuaga el maíz peto y cúbrelo con abundante agua. Déjalo en remojo durante 8 horas o toda la noche, hasta que los granos estén hinchados.
Escurre el maíz y ponlo en una olla grande con 2 litros del agua, la canela y los clavos de olor. Cocina a fuego medio durante 60 a 75 minutos, hasta que los granos estén tiernos al morderlos y conserven su forma. Retira la espuma de la superficie si aparece.
Retira la canela y los clavos. Agrega la panela y la pizca de sal al maíz caliente, mezcla y cocina durante 5 minutos más, hasta que la panela se disuelva por completo.
Retira la olla del fuego y deja reposar la mezcla durante 20 minutos. Si está muy densa, añade poco a poco el medio litro de agua restante hasta obtener una base espesa, pero fluida.
Deja enfriar la base por completo. Añade la pulpa de los lulos y la piña en cubos, mezcla con suavidad y prueba. Ajusta el dulzor solo si hace falta, porque la fruta debe conservar un contraste ácido.
Cubre el champús y refrigéralo durante al menos 1 hora. Revuelve antes de servir y comprueba la consistencia; si se espesó demasiado, añade un poco de agua fría.