Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Coloca los caparazones limpios sobre una bandeja y asegúrate de que queden estables.
Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Sofríe la cebolla y el pimentón durante 4 minutos, hasta que estén blandos y hayan perdido el olor crudo. Añade el ajo y cocina 30 segundos, sin dejar que se dore.
Incorpora el tomate y cocina de 5 a 6 minutos, hasta que se deshaga y el sofrito pierda buena parte de su líquido. Agrega la leche de coco, la sal y la pimienta, y cocina 2 minutos más, hasta que la mezcla se vea espesa y brillante.
Retira la sartén del fuego y deja reposar el guiso durante 5 minutos, hasta que deje de humear. Este enfriamiento evita que el huevo se cocine al mezclarlo.
Añade la carne de cangrejo, la miga de pan, el huevo, el jugo de limón y el cilantro. Mezcla con una espátula, dejando algunos trozos de cangrejo enteros. Prueba y ajusta la sal solo si hace falta.
Distribuye la mezcla entre los cuatro caparazones y presiónala apenas para que se sostenga, sin compactarla. Espolvorea una capa muy fina de miga de pan en la superficie.
Hornea de 12 a 15 minutos, hasta que el centro esté caliente y la superficie dorada. Si necesita más color, activa el gratinador durante 1 o 2 minutos y vigila de cerca para que el relleno no se reseque.
Deja reposar los crabbacks durante 3 minutos fuera del horno. Sírvelos calientes con los gajos de limón.