Coloca el cuchuco de cebada en un recipiente, cúbrelo con agua y déjalo reposar durante 30 minutos. Escúrrelo y enjuágalo hasta que el agua salga relativamente clara.
Pon la cebada en una olla grande con los 2.5 litros de agua o caldo. Lleva a ebullición y luego cocina a fuego medio-bajo durante 30 minutos, removiendo ocasionalmente para evitar que el grano se adhiera al fondo.
Mientras se cocina la cebada, calienta el aceite en una sartén. Añade la cebolla larga, el ajo y el comino, y cocina durante 4 minutos, hasta que la cebolla esté suave sin llegar a dorarse demasiado.
Agrega a la olla la papa, la arracacha, la zanahoria, las habas, las arvejas y el sofrito. Añade la sal, mezcla y continúa la cocción durante 25 a 30 minutos, hasta que la cebada esté tierna y los tubérculos se puedan atravesar fácilmente con un tenedor.
Prueba el punto de sal y verifica la consistencia. Si está demasiado espeso antes de que las verduras estén listas, incorpora agua caliente en pequeñas cantidades; si está muy líquido, cocina unos minutos más destapado. Sirve caliente con cilantro picado y limón al gusto.