Enjuaga el maíz añejo hasta que el agua salga clara y déjalo en remojo de 8 a 12 horas. Escúrrelo antes de cocinarlo.
Pon el espinazo, el maíz escurrido, la cebolla larga, el ajo, la ramita de cilantro, el comino y el agua en una olla de al menos 5 litros. Lleva a ebullición, retira la espuma y cocina a fuego medio-bajo durante 70 minutos, hasta que el maíz empiece a ablandarse y la carne se desprenda con facilidad del hueso.
Agrega las habas y la zanahoria. Cocina durante 15 minutos a hervor suave, hasta que comiencen a ablandarse sin perder completamente su forma.
Incorpora la papa, las arvejas y la sal. Cocina entre 20 y 25 minutos más, hasta que el maíz esté tierno y la papa pueda atravesarse fácilmente con un tenedor. El caldo debe verse espeso, pero todavía correr alrededor de los granos y las verduras.
Retira la ramita de cilantro y los huesos grandes. Prueba y corrige la sal; si está demasiado espeso, añade agua caliente. Sirve con el cilantro fresco y el limón al gusto.