Precalienta el horno a 170 °C con calor arriba y abajo. Coloca 12 capacillos en un molde para muffins.
Tamiza la harina con el polvo de hornear, la sal, la canela y la nuez moscada. Mezcla con un batidor de mano para distribuir bien los impulsores y las especias.
Bate los huevos con el azúcar durante 2 minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y el azúcar comience a disolverse. Incorpora el aceite y la vainilla en un hilo fino.
Añade los ingredientes secos en dos partes, alternando con la leche. Mezcla con espátula solo hasta integrar; la masa debe quedar espesa y homogénea, sin vetas de harina.
Agrega la zanahoria rallada y las nueces picadas. Remueve con movimientos breves para repartirlas sin trabajar de más la masa.
Distribuye la mezcla en los 12 capacillos, llenándolos hasta tres cuartas partes de su capacidad. Limpia cualquier gota de masa del borde para que se dore de manera uniforme.
Hornea durante 20 a 24 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados y un palillo insertado en el centro salga limpio o con unas pocas migas húmedas.
Deja los cupcakes 5 minutos en el molde y luego pásalos a una rejilla. Espera a que estén completamente fríos antes de decorarlos.
Bate la mantequilla blanda durante 1 minuto. Añade el queso crema frío y bate solo hasta integrar; incorpora el azúcar glass tamizada en dos partes y mezcla hasta obtener una crema lisa y firme.
Pasa el frosting a una manga o extiéndelo con una espátula sobre los cupcakes fríos. Decora con nueces picadas si lo deseas y sirve.