Pela el chilacuán, retira las semillas y córtalo en tajadas de aproximadamente 1 cm. Descarta las partes golpeadas y procura que las piezas tengan un grosor parecido para que se cocinen de manera uniforme.
Pon el agua, la panela, la canela, los clavos y la sal en una olla amplia. Cocina a fuego medio durante 8 a 10 minutos, hasta que la panela se disuelva y el líquido se vea uniforme. Si aparece espuma, retírala con una cuchara.
Incorpora las tajadas de chilacuán y lleva la preparación a un hervor suave. Baja el fuego, tapa parcialmente la olla y cocina durante 45 a 55 minutos, hasta que la fruta esté tierna pero conserve su forma. Evita revolver; mueve la olla con suavidad si hace falta.
Destapa y continúa la cocción de 10 a 15 minutos, bañando ocasionalmente la fruta con el almíbar. El jarabe debe verse brillante y cubrir ligeramente la cuchara, sin llegar a una consistencia de caramelo.
Retira la olla del fuego y deja reposar el dulce durante 30 minutos. Desecha la canela y los clavos, prueba la textura y sirve tibio, a temperatura ambiente o frío con parte del almíbar.