Pela la cidra, córtala en cuartos y retira el centro fibroso y las semillas. Divide la pulpa en trozos de unos 3 cm para que se cocinen de manera uniforme.
Pon la cidra, la panela, el agua, la rama de canela y el clavo opcional en una olla amplia de fondo grueso. Calienta a fuego medio hasta que la panela se disuelva y el líquido comience a hervir suavemente.
Baja el fuego, deja la olla parcialmente tapada y cocina durante 40 a 50 minutos, moviéndola con suavidad un par de veces. La cidra debe ablandarse, conservar sus bordes y dejarse atravesar por un cuchillo con una resistencia leve.
Retira la tapa y cocina de 15 a 25 minutos más, con burbujas pequeñas y regulares, hasta que el almíbar se vea brillante y caiga lentamente de la cuchara. Evita revolver para no romper la fruta.
Retira la canela y el clavo. Deja reposar el dulce durante al menos 30 minutos para que el almíbar espese y la cidra termine de absorberlo. Sirve frío, a temperatura ambiente o ligeramente tibio.