Pon las guayabas troceadas y el agua en una olla de fondo grueso. Cocina a fuego medio durante 15 a 20 minutos, hasta que estén muy blandas y puedas aplastarlas fácilmente con una cuchara.
Retira la olla del fuego y tritura la fruta con una licuadora de inmersión o en una licuadora convencional, con cuidado porque estará caliente. Pasa la pulpa por un colador de malla mediana para retirar las semillas y devuélvela a la olla.
Añade el azúcar y el jugo de limón a la pulpa colada. Remueve hasta integrar y cocina a fuego medio-bajo, revolviendo con frecuencia para que la mezcla no se adhiera al fondo.
Cocina durante 30 a 40 minutos, o hasta que el dulce esté brillante, espeso y deje un camino visible en el fondo al pasar la espátula. Debe caer lentamente de la cuchara, pero conservar una textura suave.
Vierte el dulce caliente en un frasco limpio. Déjalo enfriar antes de taparlo por completo, refrigéralo y sírvelo frío o a temperatura ambiente.