Lava, pela y corta los mangos en tajadas gruesas de tamaño parecido. Descarta la semilla y cualquier parte golpeada para que toda la fruta se cocine de manera uniforme.
Pon el agua, el azúcar, la canela, los clavos y la sal en una olla ancha. Cocina a fuego medio, removiendo solo al principio, hasta que el azúcar se disuelva y el líquido comience a hervir suavemente.
Incorpora las tajadas de mango y baja el fuego. Cocina destapado entre 40 y 55 minutos, bañando la fruta de vez en cuando con el almíbar sin revolverla; estará lista cuando se pueda pinchar con un tenedor y aún conserve su forma.
Retira la canela y los clavos. Si el almíbar todavía está muy claro, deja cocinar unos minutos más a fuego medio-bajo hasta que cubra ligeramente la cuchara, vigilando que no se pegue.
Apaga el fuego y deja reposar el dulce 30 minutos dentro de la olla para que la fruta termine de absorber el almíbar. Sirve frío o a temperatura ambiente con parte del líquido de cocción.