Mezcla en un tazón la harina, el polvo de hornear y aproximadamente la mitad de la sal. Incorpora la mantequilla derretida y tibia junto con la leche de coco. Agrega el agua poco a poco, mezclando hasta obtener una masa suave, húmeda y manejable.
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amásala durante 2 minutos, solo hasta que quede uniforme. Cúbrela y déjala reposar 10 minutos para que la harina se hidrate y la masa sea más fácil de formar.
Divide la masa en 12 porciones iguales y forma óvalos de unos 5 cm de largo y 2 cm de grosor. Mantén las piezas cubiertas mientras terminas de darles forma para que no se resequen.
Pon en una olla amplia la leche de coco, el agua, el ajo, uno de los cebollines picado, el tomillo y la pimienta. Calienta a fuego medio hasta que el líquido esté caliente y apenas comience a burbujear; evita un hervor fuerte.
Introduce los dumplings en el caldo caliente, dejando espacio entre ellos. Tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 12 a 15 minutos, volteándolos con cuidado a mitad de la cocción. Estarán listos cuando se vean inflados, firmes al tacto y no tengan una franja de masa cruda en el centro al cortar uno.
Retira las ramitas de tomillo y el ajo. Prueba el caldo y ajusta la sal reservada. Sirve los dumplings calientes con el caldo de coco y termina con el cebollín restante y el cilantro, si lo deseas.