Calienta los 15 ml de aceite en una sartén a fuego medio. Cocina la cebolla y el pimentón durante 4 a 5 minutos, hasta que estén tiernos y hayan perdido el olor crudo. Añade el ajo y el achiote, y remueve durante 30 segundos, sin dejar que el ajo se queme.
Incorpora la carne de cangrejo, la sal y la pimienta. Cocina de 2 a 3 minutos, mezclando con suavidad, hasta que esté caliente y el exceso de humedad se haya evaporado. Retira del fuego, agrega el cilantro y el jugo de limón, y extiende el relleno en un recipiente para que se enfríe por completo.
Mezcla la harina de maíz y la sal en un recipiente. Añade el agua tibia gradualmente y amasa hasta obtener una masa suave, uniforme y sin grietas. Tápala y déjala reposar 20 minutos para que la harina termine de hidratarse.
Divide la masa en 12 porciones. Coloca cada una entre dos láminas de plástico y presiónala hasta formar un disco de aproximadamente 12 cm de diámetro y 2 mm de grosor. Mantén cubiertos los discos para que no se resequen.
Pon cerca de 2 cucharadas de relleno frío en el centro de cada disco. Dobla la masa para formar una media luna, presiona desde el centro hacia los bordes para expulsar el aire y sella con un tenedor. Revisa que no queden aberturas ni relleno en el borde.
Calienta el aceite en una olla profunda hasta alcanzar 175 °C. Fríe las empanadas en tandas pequeñas durante 3 a 4 minutos por lado, hasta que estén doradas, firmes y la superficie deje de verse pálida. Mantén el aceite entre 170 y 180 °C durante la fritura.
Retira las empanadas con una espumadera y déjalas escurrir durante un minuto sobre una rejilla o papel absorbente. Sírvelas calientes con limón y una salsa suave.