Mezcla la harina con la sal en un tazón amplio. Agrega la grasa de vaca derretida y tibia, e intégrala con las manos. Incorpora poco a poco el agua tibia hasta obtener una masa suave que no se pegue a las manos.
Amasa durante 5 minutos, forma una bola y cúbrela. Déjala reposar 30 minutos a temperatura ambiente para que sea más fácil estirarla.
Calienta el aceite en una sartén a fuego medio y sofríe la cebolla durante 6 a 8 minutos, hasta que esté transparente y apenas dorada.
Añade el choclo, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Cocina durante 3 minutos, retira del fuego y mezcla con el queso mozzarella y los huevos cocidos picados.
Pasa el relleno a un recipiente y déjalo enfriar hasta que esté tibio o frío. Este reposo evita que la masa se humedezca al armar las empanadas.
Divide la masa en 16 porciones iguales y forma bolitas. Estira cada una hasta obtener un círculo de aproximadamente 14 cm de diámetro. Coloca una porción de relleno en el centro, dobla la masa para formar una media luna y presiona los bordes; luego repúlsalos o séllalos con un tenedor.
Calienta el horno a 200 °C. Acomoda las empanadas en una bandeja con papel para hornear, dejando espacio entre ellas. Hornéalas durante 20 a 25 minutos, hasta que la masa esté firme y dorada.
Retira las empanadas del horno y déjalas reposar 5 minutos antes de servir para que el queso se asiente y no queme al abrirlas.