Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa un molde cuadrado de 24 cm y forra la base con papel para hornear. En un recipiente grande, mezcla la yuca rallada, el coco, el azúcar, el anís y la sal.
Añade la mantequilla derretida, los huevos y la leche de coco. Mezcla con una espátula hasta obtener una preparación uniforme, húmeda y espesa, sin zonas secas de yuca.
Deja reposar la mezcla durante 10 minutos para que la yuca absorba parte de los líquidos. Vuelve a mezclar y verifica que pueda extenderse en el molde sin quedar completamente líquida.
Vierte la mezcla en el molde y alisa la superficie. Hornea en la rejilla central durante 55 a 65 minutos, hasta que la parte superior esté dorada, los bordes se vean firmes y el centro ofrezca una ligera resistencia al tocarlo.
Retira el molde y déjalo enfriar sobre una rejilla durante al menos 45 minutos. Desmolda cuando esté tibio o frío y corta en cuadrados o rectángulos con un cuchillo de hoja lisa.