Calienta una sartén amplia a fuego medio-bajo y derrite la mantequilla. Añade la cebolla y cocina de 8 a 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna, translúcida y apenas dorada en los bordes.
Incorpora la harina de mandioca y mezcla para cubrirla con la mantequilla. Cocina de 5 a 7 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que la farofa se vea seca, suelta y ligeramente dorada, sin manchas quemadas.
Añade la sal y la pimienta, mezcla durante 1 minuto y retira del fuego. Prueba y corrige la sal antes de servirla caliente o tibia.