Retira semillas y fibras de la guanábana, pasa la pulpa por un colador y mide 720 g. Reserva la pulpa colada.
Bate los huevos suavemente hasta romper las yemas. Incorpora la leche condensada, la leche evaporada y la pulpa de guanábana hasta obtener una mezcla uniforme, sin batir de más ni formar espuma abundante.
Coloca el azúcar y el agua en una flanera de 20 cm. Cocina a fuego medio sin revolver con cuchara hasta que tome un color ámbar claro. Gira la flanera para cubrir el fondo y parte de las paredes, usando guantes o un paño porque estará muy caliente.
Vierte la mezcla sobre el caramelo cuando este haya dejado de burbujear con fuerza. Cubre la flanera con papel de aluminio bien ajustado para evitar que entre agua.
Pon la flanera dentro de una olla grande y añade agua caliente hasta cubrir aproximadamente tres cuartas partes de su altura. Tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 60 a 75 minutos, manteniendo un hervor suave. El flan estará listo cuando los bordes estén firmes y el centro tiemble ligeramente.
Retira la flanera del baño María, deja que pierda el calor a temperatura ambiente y refrigera durante al menos 8 horas, preferiblemente hasta el día siguiente.
Deja la flanera fuera de la nevera durante 5 minutos, despega el borde con un cuchillo fino, coloca un plato encima y voltea con firmeza. Espera unos segundos para que el caramelo cubra el flan y sirve frío.