Seca los trozos de cerdo con papel de cocina y sazónalos con aproximadamente la mitad de la sal. Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio-alto y dóralos por tandas durante 6 a 8 minutos, girándolos para que tomen color por varios lados. Retira la carne cuando esté dorada por fuera, aunque todavía cruda en el centro.
Baja el fuego a medio y añade la cebolla a la misma olla. Cocina de 5 a 7 minutos, raspando el fondo, hasta que esté transparente y haya perdido el olor crudo. Agrega el ajo y cocina 30 segundos, solo hasta que esté fragante, sin dejar que se queme.
Incorpora el ají amarillo, el comino y el orégano. Cocina durante 3 a 4 minutos, removiendo, hasta que la mezcla se vea más espesa y brillante y el ají deje de oler crudo. Si se pega, añade una cucharada de caldo, pero no lo dejes secar por completo.
Devuelve el cerdo a la olla y vierte el caldo caliente. Añade el resto de la sal y lleva el líquido a un hervor suave. Tapa parcialmente, baja el fuego y cocina de 75 a 90 minutos, hasta que la carne se pueda atravesar fácilmente con un tenedor.
Añade el mote cocido y mezcla con cuidado para no romper los granos. Cocina 10 minutos más, sin hervir con fuerza, hasta que el mote esté caliente y haya absorbido parte del caldo. Prueba y ajusta la sal o el picante.
Apaga el fuego y deja reposar el fricasé durante 5 minutos. Sirve en platos hondos con suficiente caldo y termina con cebolla larga y cilantro picados.