Mezcla la linaza molida con el agua y deja reposar 10 minutos, hasta que se forme un gel espeso.
Combina la harina de arroz, la maicena, el azúcar y la sal. Añade el aceite, la vainilla y el gel de linaza, y mezcla hasta integrar. Incorpora la leche vegetal poco a poco, solo hasta obtener una masa compacta y manejable.
Forma un disco, envuélvelo y refrigéralo durante 30 minutos. La masa debe estar firme, pero no tan dura que se quiebre al estirarla.
Precalienta el horno a 175 °C y cubre una bandeja con papel de hornear. Estira la masa entre dos hojas de papel hasta obtener unos 5 mm de grosor y corta las galletas con un cortador. Colócalas en la bandeja dejando algo de espacio entre ellas.
Hornea durante 12 a 15 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados y la superficie se vea mate. No esperes un dorado intenso, porque la harina de arroz y la maicena mantienen la galleta clara.
Deja las galletas 5 minutos en la bandeja y luego pásalas a una rejilla hasta que estén completamente frías antes de servirlas o guardarlas.