Revisa las hormigas y retira cualquier resto visible. Si tienen humedad, sécalas con cuidado antes de llevarlas a la sartén.
Pon una sartén amplia y seca a fuego bajo o medio-bajo durante un minuto. No agregues aceite.
Añade las hormigas en una sola capa y tuéstalas durante 5 a 8 minutos, removiendo con frecuencia. Deben verse secas, ligeramente doradas y sentirse crujientes, sin adquirir un color muy oscuro.
Incorpora la sal durante el último minuto, mezcla para distribuirla y retira la sartén del fuego. Pásalas a un plato y déjalas reposar de 3 a 5 minutos antes de servir.