Combina la harina, el polvo de hornear, el azúcar y la sal en un recipiente amplio para distribuir bien el impulsor y evitar zonas saladas o densas.
Añade la mantequilla tibia y la leche de coco. Mezcla con una cuchara y agrega el agua poco a poco hasta obtener una masa suave, manejable y no líquida.
Amasa durante 1 minuto, solo hasta unir los ingredientes. Cubre la masa y déjala reposar 10 minutos para que la harina absorba la humedad y sea más fácil de formar.
Divide la masa en 8 porciones iguales. Forma bolas y aplánalas hasta obtener discos de unos 9 cm de diámetro y 2 cm de grosor. Usa apenas harina adicional si se pegan.
Calienta una sartén pesada a fuego medio-bajo, úntala con una capa muy fina de aceite y cocina los discos durante 4 o 5 minutos por cada lado, trabajando en tandas si es necesario. Si se oscurecen antes de tiempo, baja el fuego.
Retira los johnny cakes cuando estén dorados por ambos lados, firmes en los bordes y cocidos en el centro. Déjalos reposar 2 minutos sobre una rejilla y sírvelos tibios.