Seca la posta con papel de cocina y sazónala por todos sus lados con 7 g de sal y la pimienta. Déjala reposar 15 minutos mientras calientas el horno a 160 °C.
Calienta el aceite en una olla apta para horno a fuego medio-alto. Dora la carne por todos sus lados durante 8 a 10 minutos en total, hasta que tenga una superficie bien tostada. Retírala a un plato.
Baja el fuego a medio y añade la cebolla con la sal restante. Cocina de 6 a 8 minutos, removiendo, hasta que pierda el olor crudo y empiece a dorarse. Agrega el ajo, el comino, el pimentón y el orégano, y cocina 1 minuto, sin dejar que el ajo se queme.
Incorpora la pasta de tomate y remueve durante 1 minuto, hasta que se oscurezca ligeramente. Vierte el caldo caliente y raspa el fondo de la olla para despegar los jugos dorados. Añade el laurel.
Devuelve la carne a la olla, tapa bien y hornea durante 2 horas y 30 minutos. A mitad de la cocción, gira la pieza y báñala con el líquido. Está lista cuando un cuchillo fino entra con poca resistencia.
Retira la olla del horno y deja reposar la carne tapada durante 15 minutos. Quita el laurel, prueba la salsa y ajusta la sal si hace falta. Corta la carne contra la fibra y sírvela con la salsa caliente.