Calienta el aceite en una olla de 3 litros a fuego medio. Añade la cebolla larga y cocina durante 3 minutos, hasta que esté blanda y haya perdido el olor crudo. Incorpora el ajo, el achiote y el comino, y remueve durante 30 segundos, sin dejar que el ajo se dore.
Agrega los 700 g de papa en cubos pequeños y mezcla para cubrirlos con el sofrito. Vierte el caldo caliente, añade la sal y la pimienta y lleva la preparación a un hervor suave.
Incorpora los 300 g de papa en trozos medianos. Tapa parcialmente la olla y cocina a fuego medio-bajo durante 20 a 25 minutos, hasta que el tenedor entre con facilidad en ambos tamaños de papa.
Aplasta con el dorso de una cuchara parte de los cubos pequeños, dejando trozos enteros. El caldo debe quedar espeso y fluido, no compacto como un puré.
Baja el fuego al mínimo y agrega la leche a temperatura ambiente. Cocina durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente y sin permitir que hierva con fuerza.
Añade el queso campesino y el cilantro picado. Cocina durante 2 minutos, solo hasta que el queso esté caliente y conserve sus cubos. Prueba y ajusta la sal.
Sirve el locro inmediatamente, bien caliente, con cilantro fresco por encima y unas gotas de ají o el acompañamiento que prefieras.