Lava las berenjenas, retira los extremos y córtalas en rodajas de aproximadamente 1 cm. Espolvoréalas con media cucharadita de sal y déjalas en un colador durante 20 minutos. Enjuágalas y sécalas muy bien con papel de cocina o paños limpios.
Bate los huevos con el ajo, el perejil, la pimienta y la sal restante. La mezcla debe quedar uniforme, con el ajo y el perejil bien repartidos.
Pasa cada rodaja por el huevo sazonado y después por el pan rallado, presionando ligeramente para que la cubierta se adhiera. Colócalas en una bandeja amplia sin encimarlas.
Precalienta el horno a 220 °C. Pincela la bandeja y la parte superior de las berenjenas con el aceite. Hornea durante 12 minutos, dales la vuelta y continúa de 10 a 15 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro tierno.
Retira las milanesas del horno y déjalas reposar 3 minutos sobre una rejilla o la bandeja antes de servir. Ese reposo permite que la cubierta se afirme sin que la pulpa pierda su jugosidad.