Calienta el aceite en una olla de fondo grueso a fuego medio. Añade la cebolla y el ají, y cocina de 4 a 5 minutos hasta que estén blandos. Incorpora el ajo, el cilantro y el orégano, y cocina 1 minuto más, justo hasta que el ajo esté fragante sin dorarse.
Agrega el arroz escurrido y remueve durante 1 minuto para cubrirlo con el sofrito. Añade los guandules, la salsa de tomate, el caldo caliente, la sal y la pimienta. Mezcla una sola vez y prueba el líquido para ajustar la sal.
Sube el fuego hasta que la mezcla hierva. Cocina destapada de 5 a 7 minutos, removiendo solo una vez, hasta que el líquido se haya reducido y apenas se vean burbujas entre los granos de arroz.
Baja el fuego al mínimo, tapa la olla y cocina de 18 a 20 minutos. El arroz debe estar tierno y no debe quedar líquido en el fondo. Si aún está firme y seco, añade 2 o 3 cucharadas de agua caliente, vuelve a tapar y cocina 5 minutos más.
Retira la olla del fuego y déjala reposar tapada durante 10 minutos. Destapa y separa el arroz suavemente con un tenedor antes de servirlo caliente.