Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Coloca seis capacillos en un molde para muffins.
Combina en un bol la harina integral, 40 g de avena, la panela, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Remueve con unas varillas para distribuir bien los impulsores.
Machaca la banana con un tenedor hasta obtener un puré con algunos trozos pequeños. No hace falta licuarla; esos pequeños fragmentos ayudan a conservar una textura húmeda.
Añade el huevo, el aceite y la leche a la banana y mezcla hasta que no queden vetas visibles de huevo ni de aceite.
Agrega los ingredientes secos a la mezcla de banana en dos adiciones y remueve con una espátula solo hasta integrar. Evita batir de más para que la miga no quede elástica.
Deja reposar la masa cinco minutos. Debe quedar espesa y caer lentamente de la espátula; si se siente seca, incorpora una cucharada adicional de leche.
Divide la masa entre los seis capacillos, llenándolos hasta unas tres cuartas partes de su capacidad. Espolvorea por encima la avena reservada si deseas una superficie más visible.
Hornea durante 20 a 24 minutos, hasta que los bordes estén dorados y el centro recupere lentamente su forma al presionarlo. El palillo debe salir con migas húmedas, pero sin masa líquida.
Deja los muffins cinco minutos en el molde y luego pásalos a una rejilla para que se enfríen por completo o queden apenas tibios al servirlos.