Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Coloca 10 cápsulas de papel en un molde para muffins; el horno debe estar caliente antes de incorporar la masa.
En un tazón, combina la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato y la sal. Remueve con un batidor para distribuir los impulsores y evitar zonas con exceso de bicarbonato.
Pela los plátanos y aplástalos con un tenedor hasta obtener un puré con algunos trocitos pequeños. No hace falta licuarlos; esos trozos ayudan a conservar una textura reconocible en la miga.
Añade al plátano el azúcar, el huevo, la leche y el aceite. Mezcla hasta que no se vean vetas de huevo y la preparación quede uniforme, sin batirla de más.
Incorpora los ingredientes secos a los húmedos y mezcla con una espátula solo hasta que desaparezca la harina seca. Agrega las chispas de chocolate reservando algunas para decorar; los pequeños grumos son normales.
Reparte la masa en las 10 cápsulas, llenándolas hasta tres cuartas partes de su capacidad. Coloca encima las chispas reservadas para que queden visibles después del horneado.
Hornea de 22 a 25 minutos, hasta que los muffins estén levantados, ligeramente dorados y un palillo insertado en el centro salga con migas húmedas, pero sin masa líquida.
Deja los muffins 5 minutos dentro del molde y luego pásalos a una rejilla. Espera a que estén tibios o fríos antes de guardarlos, porque el vapor puede humedecer las bases.