Escurre los fríjoles remojados y ponlos en una olla con el agua y las hojas de laurel. Cocina a fuego medio, parcialmente tapados, durante 60 a 75 minutos, hasta que estén tiernos pero conserven su forma. Retira el laurel, reserva los fríjoles y guarda 700 ml de su caldo.
Seca los cubos de res y cerdo. Calienta la mitad del aceite en una olla amplia y dora las carnes en dos tandas durante 4 a 5 minutos por tanda, hasta que tengan una superficie bien coloreada. Retíralas a un plato; no necesitan estar completamente cocidas todavía.
Agrega el aceite restante a la misma olla. Cocina la cebolla y el pimentón durante unos 5 minutos, hasta que se ablanden y pierdan el olor crudo. Incorpora el ajo, el tomate, el comino y el achiote, y cocina de 6 a 8 minutos, hasta que el tomate pierda parte de su líquido y el sofrito quede espeso.
Devuelve las carnes a la olla y mézclalas con el sofrito. Cocina durante 5 minutos para que terminen de tomar sabor. Añade parte de la sal, teniendo en cuenta que el caldo se concentrará al cocinar el arroz.
Incorpora el arroz enjuagado, los fríjoles cocidos y los 700 ml de caldo reservado. Mezcla una sola vez, lleva a hervor y cocina destapado a fuego medio durante unos 8 minutos, hasta que el líquido baje al nivel del arroz.
Tapa la olla, baja el fuego al mínimo y cocina durante 18 a 20 minutos, hasta que el arroz esté tierno y no quede líquido visible en el fondo. Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos sin destapar.
Airea el arroz con un tenedor y mezcla con cuidado para no romper los fríjoles. Ajusta la sal, termina con cilantro fresco y sirve con tajadas de plátano maduro doradas aparte si lo deseas.