Precalienta el horno a 200 °C. Engrasa un molde de 23 x 13 cm y cúbrelo con una tira de papel de hornear, dejando bordes sobresalientes para desmoldar con facilidad.
Combina en un bol la linaza molida, la harina de coco, la harina de almendras, la harina de yuca, los polvos de hornear y la sal. Deshaz los grumos con un batidor de mano para distribuir bien el impulsor.
Bate en otro recipiente los huevos con el agua caliente, la leche vegetal, el aceite y el vinagre. Vierte la mezcla sobre los ingredientes secos y remueve con una espátula hasta obtener una pasta espesa y homogénea.
Cubre el bol y deja reposar la mezcla 10 minutos a temperatura ambiente. Al final debe quedar densa y conservar la marca de la espátula, no correr como un batido.
Pasa la masa al molde y alisa la superficie con una espátula húmeda. Haz un corte longitudinal poco profundo y reparte las semillas por encima, presionándolas apenas para que se adhieran.
Hornea a 200 °C durante 15 minutos. Baja la temperatura a 180 °C y continúa la cocción entre 35 y 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada, los bordes firmes y el palillo salga con algunas migas húmedas, pero sin masa líquida.
Deja el pan 10 minutos dentro del molde. Desmóldalo sobre una rejilla y enfríalo por completo, al menos 60 minutos, antes de rebanarlo con un cuchillo de sierra.