Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Cubre dos bandejas con papel para hornear.
Tamiza el almidón de yuca, la harina de trigo y el polvo de hornear en un recipiente. Agrega la sal y mezcla para distribuirla.
Bate la mantequilla con el azúcar durante 2 o 3 minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y cremosa. Incorpora el huevo y bate solo hasta integrarlo.
Añade los ingredientes secos en dos o tres tandas, alternándolos con la leche. Mezcla con una espátula o con las manos hasta que no queden partes secas y detente en cuanto la masa pueda compactarse.
Divide la masa en dos partes y estira cada una entre hojas de papel para hornear hasta alcanzar unos 7 mm de grosor. Corta discos u óvalos de 5 a 6 cm y pásalos a las bandejas, dejando 3 cm entre cada pieza.
Hornea una bandeja a la vez durante 12 a 16 minutos, hasta que la superficie esté seca y los bordes y la base apenas dorados. La galleta debe conservar un color claro.
Deja los panderos 5 minutos sobre la bandeja y luego pásalos a una rejilla. Enfríalos por completo antes de servirlos o guardarlos.