Calienta el horno a 180 °C. Pela los plátanos, córtalos en trozos grandes y cuécelos en agua con la mitad de la sal durante 15 a 18 minutos, hasta que un tenedor entre sin resistencia. Escúrrelos muy bien.
Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio. Sofríe la cebolla y el pimiento durante 5 minutos, hasta que estén blandos y hayan perdido el olor crudo. Añade el ajo y cocina 30 segundos, sin dejar que se dore.
Incorpora la carne molida, el orégano, el comino, la pimienta y el resto de la sal. Cocina, separando la carne con una cuchara, hasta que pierda el color rosado. Agrega la salsa de tomate y cocina de 10 a 12 minutos, hasta que el guiso quede espeso y no acumule líquido en la sartén.
Tritura los plátanos calientes con la mantequilla y la leche tibia hasta obtener un puré suave. Deja que baje ligeramente la temperatura y mezcla la mitad de los huevos batidos. El puré debe poder extenderse, pero no quedar líquido.
Engrasa un molde de 23 x 33 cm con un poco de mantequilla. Extiende la mitad del puré, añade la carne y cubre con la mitad del queso. Coloca encima el resto del puré y alisa la superficie con una espátula.
Pinta la superficie con el resto del huevo batido y distribuye el queso restante. Hornea durante 25 a 30 minutos, hasta que el centro esté firme y el queso se vea fundido con los bordes ligeramente dorados.
Deja reposar el pastelón 10 minutos antes de cortarlo en porciones. Ese reposo ayuda a que las capas se sostengan y evita que el relleno se deslice al servir.