Pela los plátanos y córtalos a lo largo en tajadas de aproximadamente 1 cm. Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio-alto y fríe las tajadas por tandas hasta que estén doradas por ambos lados y tiernas al pincharlas. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Retira casi todo el aceite de la sartén y deja 15 ml. Sofríe la cebolla y el pimentón durante 4 minutos, hasta que se ablanden y pierdan el olor crudo. Añade el ajo y cocina 30 segundos, sin dejar que se queme.
Incorpora la carne molida, el comino, el orégano, la sal y la pimienta. Cocina, desmenuzándola, durante 7 u 8 minutos, hasta que pierda el color rosado. Agrega la salsa de tomate, las aceitunas y el cilantro; cocina de 8 a 10 minutos, hasta que no quede líquido suelto en la sartén.
Calienta el horno a 180 °C. Bate los huevos con la leche hasta integrar. Engrasa un molde rectangular de 20 x 28 cm y distribuye en el fondo una capa fina de la mezcla de huevo.
Cubre el fondo con la mitad de las tajadas de plátano, añade la mitad de la carne y la mitad del queso. Repite con el resto del plátano, la carne y el queso; vierte encima la mezcla de huevo restante, procurando que llegue entre las capas.
Hornea durante 25 a 30 minutos, hasta que el queso esté fundido, la superficie dorada y el centro firme con un leve movimiento. Retira del horno y deja reposar 10 minutos antes de cortar.