Seca la carne con papel de cocina y corta todos los ingredientes antes de encender el fuego. Mezcla la mostaza, la salsa de tomate, la salsa picante, el comino y el pimentón en un recipiente pequeño.
Calienta el aceite para freír a 175 °C. Fríe las papas por tandas hasta que estén doradas por fuera y tiernas en el centro, de 8 a 10 minutos según el grosor. Escúrrelas sobre papel absorbente y sazónalas ligeramente.
Calienta una sartén amplia con una cucharada de aceite a fuego alto. Cocina la carne en una sola capa durante 4 a 6 minutos, girando los cubos para dorarlos por varios lados. Retírala cuando esté sellada y todavía jugosa en el centro.
Añade otra cucharada de aceite a la misma sartén. Dora la salchicha durante 3 minutos y agrega el ajo durante los últimos 30 segundos, solo hasta que se vuelva fragante sin tomar color oscuro.
Incorpora la cebolla y el locoto, mezcla y cocina de 2 a 3 minutos. La cebolla debe perder su rigidez y su olor crudo, pero conservar algo de mordida.
Regresa la carne a la sartén y añade la mezcla de mostaza y salsas. Remueve durante 1 o 2 minutos, hasta que todo quede cubierto y la salsa se vea brillante. Prueba y ajusta la sal.
Coloca las papas fritas en una fuente grande, distribuye encima la carne y la salchicha, y termina con el tomate y las mitades de huevo cocido. Sirve inmediatamente para conservar el contraste entre papas crujientes, carne jugosa y vegetales frescos.