Mezcla el ajo, el puerro, el orégano, 15 ml de salsa de soya, la sal y la pimienta. Frota las piezas de pollo con esta mezcla y déjalas reposar 30 minutos en el refrigerador.
Pela los plátanos y córtalos en trozos de unos 5 cm. Sécalos con papel absorbente para reducir las salpicaduras al freírlos.
Calienta el aceite a 170-175 °C en una olla o sartén profunda de al menos 24 cm de diámetro. Retira el exceso de adobo del pollo y fríe las piezas en tandas durante 12-15 minutos, volteándolas, hasta que estén doradas y alcancen 74 °C en el centro. Escúrrelas sobre una rejilla y mantenlas calientes.
Fríe los trozos de plátano en el mismo aceite durante 4-5 minutos, hasta que estén amarillos y tiernos, pero todavía pálidos. Retíralos y escúrrelos.
Aplasta cada trozo entre dos hojas de papel para hornear hasta dejarlo de aproximadamente 1 cm de grosor. Sube el aceite a 180 °C y fríe los plátanos una segunda vez durante 2-3 minutos por lado, hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos y sazónalos con una pizca de sal.
Calienta en una sartén pequeña la miel, el agua y los 15 ml restantes de salsa de soya durante 1-2 minutos, solo hasta que la mezcla quede fluida y brillante. Sirve el pollo con los patacones recién fritos y la salsa aparte.