Seca la posta con papel de cocina y úntala con la sal, el comino y la pimienta. Calienta la mitad del aceite en una olla pesada a fuego medio-alto y dora la carne por todos sus lados, entre 2 y 3 minutos por lado. La superficie debe quedar bien tostada, sin zonas pálidas. Retírala y resérvala.
Baja el fuego a medio y agrega el aceite restante. Sofríe la cebolla durante unos 6 minutos, hasta que esté suave y ligeramente dorada. Incorpora el ajo y cocínalo 1 minuto, solo hasta que esté fragante y sin que tome color oscuro.
Añade la panela y remueve durante 1 minuto. Cuando se humedezca con los jugos de la cebolla, vierte el vinagre con cuidado y raspa el fondo de la olla. Agrega el caldo, el laurel y la salsa inglesa, mezcla y devuelve la carne a la olla. La pieza debe quedar parcialmente cubierta por el líquido.
Tapa la olla y cocina a fuego bajo durante 2 horas y 30 minutos a 3 horas, girando la carne cada 45 minutos. La salsa debe hervir apenas y un cuchillo debe atravesar el centro con poca resistencia. Si el líquido se reduce demasiado antes de que la carne esté tierna, añade 100 ml de agua o caldo caliente.
Retira la carne de la olla y déjala reposar tapada durante 15 minutos. Mientras tanto, retira las hojas de laurel y cocina la salsa destapada entre 8 y 12 minutos, hasta que cubra ligeramente la cuchara. Prueba y ajusta la sal.
Corta la posta en tajadas delgadas, siempre en sentido contrario a las fibras. Baña las porciones con la salsa caliente y sirve de inmediato.