Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Pela las patatas y córtalas en rodajas de unos 4 mm. Engrasa una fuente amplia de aproximadamente 30 x 20 cm y distribuye las patatas en una o dos capas finas. Salpimienta, añade un chorrito de aceite y hornea durante 25 minutos, hasta que empiecen a ablandarse.
Mientras se hornean las patatas, corta las cebollas y los pimientos. Tritura o procesa el ajo, el perejil, el zumo de un limón, el vino blanco y 30 ml de aceite hasta obtener una mezcla verde y líquida. Retira la fuente, reparte las verduras sobre las patatas, añade parte de la picada y hornea durante 20 minutos más, hasta que la cebolla esté flexible y la patata pueda pincharse con poca resistencia.
Seca los lomos de salmón con papel de cocina y sazónalos con la sal y la pimienta restantes. Colócalos sobre las verduras, vierte por encima el resto de la picada y distribuye las rodajas del segundo limón. Hornea entre 12 y 15 minutos, según el grosor, hasta que el centro esté opaco y las lascas se separen con facilidad.
Retira la fuente cuando el salmón aún conserve brillo en el centro y déjalo reposar 3 minutos. Sirve cada lomo con las patatas y verduras, bañándolo con los jugos de la fuente.