Calienta el aceite y la mantequilla en una olla amplia a fuego medio. Añade la cebolla, la zanahoria, el apio y el ajo, y cocina de 8 a 10 minutos, removiendo, hasta que las verduras estén blandas y la cebolla haya perdido su olor crudo, sin dejar que el ajo se queme.
Incorpora la carne molida, sube ligeramente el fuego y desmenúzala con una cuchara. Cocina durante 10 a 12 minutos, hasta que pierda el color rosado y algunos bordes comiencen a dorarse. Si la olla se llena de líquido, continúa cocinando hasta que se evapore.
Vierte el vino tinto y remueve para despegar los jugos del fondo. Cocina de 5 a 7 minutos, hasta que el líquido se reduzca casi por completo y ya no huela a alcohol.
Agrega el tomate triturado, el caldo, el laurel, el orégano, el tomillo y la pimienta. Mezcla bien y espera a que la salsa empiece a hervir suavemente.
Reduce el fuego al mínimo y cocina la salsa destapada durante 60 minutos, removiendo cada 10 o 15 minutos. Está lista cuando se vea espesa y brillante, y la cuchara deje un camino breve en el fondo de la olla.
Retira el laurel, prueba la salsa y ajusta la sal. Déjala reposar 5 minutos antes de servirla para que se asiente la textura; si la vas a mezclar con pasta, aligérala con un poco de agua de cocción.