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Salsera con salsa de moras morada y brillante junto a rebanadas de lomo de cerdo bañadas con la salsa

Salsa de moras casera para carnes

Salsa de moras agridulce, brillante y ligeramente espesa, ideal para carnes, pollo y pescado.
Tiempo de preparación 5 minutos
Tiempo de cocción 15 minutos
Reposo 10 minutos
Tiempo total 30 minutos
Porciones: 12 porciones
Plato: Salsa
Cocina: Internacional
Calorías: 65

Ingredientes
  

  • 240 ml agua Dividida, 180 ml para la cocción y 60 ml fríos para disolver la maicena
  • 150 g azúcar blanca
  • 2 tazas moras Frescas o congeladas, aproximadamente 250 g
  • 2 cucharadas fécula de maíz o maicena Disueltas en los 60 ml de agua fría
  • 1 cucharadita jugo de limón Ajustar al final según la acidez de las moras

Utensilios

  • 1 Cacerola mediana
  • 1 Cuchara de madera o espátula
  • 1 Colador de malla fina, opcional
  • 1 Frasco o recipiente hermético

Preparación
 

  1. Coloca las moras, el azúcar y 180 ml de agua en una cacerola mediana. Cocina a fuego medio durante 8 a 10 minutos, aplastando algunas moras, hasta que estén blandas y el líquido tenga un color morado intenso.
  2. Mezcla la maicena con los 60 ml de agua fría hasta obtener una suspensión lisa, sin grumos.
  3. Baja el fuego y vierte la mezcla de maicena en un hilo mientras remueves continuamente. Cocina de 2 a 3 minutos, hasta que la salsa cubra el dorso de una cuchara y conserve un hervor suave.
  4. Retira la cacerola del fuego, incorpora el jugo de limón y prueba. Sirve la salsa con las moras enteras o cuélala mientras está caliente si prefieres una textura lisa.
  5. Deja reposar la salsa 10 minutos antes de servirla tibia, o enfríala por completo para guardarla. Recuerda que espesará ligeramente al bajar la temperatura.

Notas

  • La salsa debe cubrir la cuchara, pero seguir fluyendo; al enfriarse adquirirá un poco más de cuerpo.
  • Para recalentarla, usa fuego bajo y añade agua caliente si la textura se volvió demasiado firme.
  • Las calorías son una estimación por porción e incluyen las moras, el azúcar y la maicena, sin contar la carne ni otros acompañamientos.