Coloca las moras, el azúcar y 180 ml de agua en una cacerola mediana. Cocina a fuego medio durante 8 a 10 minutos, aplastando algunas moras, hasta que estén blandas y el líquido tenga un color morado intenso.
Mezcla la maicena con los 60 ml de agua fría hasta obtener una suspensión lisa, sin grumos.
Baja el fuego y vierte la mezcla de maicena en un hilo mientras remueves continuamente. Cocina de 2 a 3 minutos, hasta que la salsa cubra el dorso de una cuchara y conserve un hervor suave.
Retira la cacerola del fuego, incorpora el jugo de limón y prueba. Sirve la salsa con las moras enteras o cuélala mientras está caliente si prefieres una textura lisa.
Deja reposar la salsa 10 minutos antes de servirla tibia, o enfríala por completo para guardarla. Recuerda que espesará ligeramente al bajar la temperatura.