Mezcla la res, el cerdo, el chivo, la costilla y el pollo con el jugo de naranja agria, cuatro dientes de ajo, el orégano, la pimienta y media cucharadita de sal. Deja reposar 30 minutos en refrigeración.
Calienta el aceite en una olla grande de fondo grueso. Sofríe la cebolla, el pimentón, los ajíes, los tomates y los dos dientes de ajo restantes durante 8 minutos, hasta que la cebolla pierda su olor crudo y la mezcla se vea jugosa.
Retira las carnes del adobo y sécalas ligeramente. Dóralas por tandas en la olla, sin amontonarlas, durante 2 o 3 minutos por cada lado. Devuelve a la olla la res, el cerdo, el chivo y la costilla; reserva el pollo.
Añade el adobo, 2,5 litros de agua caliente y la mitad del cilantro. Cuando empiece a hervir, baja el fuego, retira la espuma y cocina tapado durante 60 minutos, hasta que la carne comience a ablandarse.
Agrega la yuca, el ñame, la yautía, el maíz y los 500 ml de agua restantes si el líquido no cubre casi todos los ingredientes. Cocina a fuego suave durante 20 minutos.
Incorpora el pollo, la longaniza y la salchicha ahumada. Cocina 25 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y las carnes más firmes se puedan pinchar con facilidad.
Añade el plátano y la auyama. Cocina de 15 a 20 minutos, hasta que el tenedor entre en los víveres sin resistencia, pero todavía conserven su forma. Prueba y ajusta la sal.
Apaga el fuego, incorpora el cilantro restante y deja reposar el sancocho 10 minutos antes de servir. Reparte las carnes y los víveres en platos hondos con suficiente caldo.