Pon la yuca en una olla, cúbrela con agua y cuécela a fuego medio durante 20 a 25 minutos, hasta que el tenedor entre con facilidad. Escúrrela muy bien, retira la fibra central y deja que pierda vapor durante 5 minutos.
Tritura la yuca caliente hasta obtener un puré sin trozos grandes. Incorpora 40 g de mantequilla, la sal y la leche caliente poco a poco. Mezcla hasta que quede suave y manejable, sin aspecto líquido.
Agrega 200 g de queso rallado al puré tibio y mezcla hasta distribuirlo. Si la masa se siente demasiado húmeda, espera unos minutos antes de corregirla con el queso reservado.
Divide la masa en 8 porciones y forma tortitas de unos 2 cm de grosor, compactando bien los bordes para que no se abran durante la cocción.
Calienta una sartén antiadherente a fuego medio y derrite parte de la mantequilla restante. Cocina las tortitas durante 4 a 5 minutos por cada lado, añadiendo más mantequilla cuando haga falta, hasta que estén doradas y firmes por fuera.
Retira las tortitas de la sartén y déjalas reposar 2 minutos para que el queso se asiente. Sirve calientes.