Calienta el aceite en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla larga y cocina durante 2 minutos, hasta que esté blanda y haya perdido el olor crudo. Incorpora el ajo y el tomate, y cocina de 4 a 5 minutos, revolviendo, hasta obtener un sofrito húmedo y uniforme sin que el ajo se dore.
Agrega el caldo caliente, la papa, la zanahoria, el comino, la sal y la pimienta. Lleva a hervor, baja el fuego y cocina de 15 a 18 minutos, hasta que la papa pueda atravesarse fácilmente con un tenedor, pero todavía conserve su forma.
Añade la avena en forma de lluvia mientras revuelves. Cocina a fuego medio-bajo durante 8 a 10 minutos, revolviendo varias veces, hasta que los copos estén tiernos y el caldo cubra ligeramente la cuchara, sin llegar a una consistencia de puré.
Retira la olla del fuego, incorpora el cilantro picado y prueba la sazón. Deja reposar 3 minutos; si la sopa se espesa más de lo deseado, añade caldo caliente poco a poco hasta ajustar la textura.
Sirve la sopa caliente con cilantro fresco y unas gotas de jugo de limón, si deseas un acabado más brillante y ligeramente ácido.