Pon la costilla en una olla grande con el agua, la mitad de la cebolla larga, el ajo, el comino, el achiote, la pimienta y dos ramas de cilantro. Lleva a hervor a fuego medio y retira la espuma que suba a la superficie. Baja el fuego, tapa parcialmente y cocina de 60 a 75 minutos, hasta que la carne empiece a ablandarse.
Añade los trozos de mazorca y continúa la cocción durante 15 minutos. Mantén un hervor suave, sin burbujeo fuerte, para que la costilla se ablande y el caldo conserve mejor su claridad.
Incorpora la yuca y el plátano verde. Cocina de 20 a 25 minutos más, hasta que la yuca pueda atravesarse con un tenedor y el plátano esté tierno, pero conserve los bordes. Si la sopa se reduce demasiado, agrega agua caliente.
Prueba el caldo y añade la sal necesaria. Retira las ramas de cilantro y comprueba que la carne se separe con facilidad del hueso. Si aún está firme, cocina unos minutos más. Apaga el fuego y deja reposar la sopa durante 5 minutos.
Reparte la costilla, la mazorca, el plátano y la yuca en seis platos hondos. Cubre con el caldo y termina con la cebolla larga y el cilantro picados. Sirve caliente.